TESTIMONIO DE RODRIGO DE LA SANACIÓN RECONECTIVA
TESTIMONIO DE RODRIGO DE LA SANACIÓN RECONECTIVA
Lo primero que ví o sentí fué estar en un túnel de nubes, en una camilla y como iba flotando por este túnel que luego se iba haciendo mas pequeño hasta ser como un tobogán de un parque acuático, pero con muchas curvas cerradas, un poco caótico pero divertido y extraño a la vez,
después me encontraba en una sala totalmente circular y perfecta con un eje central, era una sala impoluta y perfecta en si misma y yo me encontraba en el centro. Esta no paraba de dar vueltas en si misma sin parar , era un poco de mareo pero no me mareaba, a la vez era una sensación muy buena, luego me veía en el espacio.
Volvía a estar de nuevo en la sala redonda, no podía respirar, mis brazos y piernas eran de eran un bebé y seguía sin poder respirar y por fin pude sentir mi primer suspiro, o eso fué lo que sentí por que fué un suspiro muy intenso. Me veía las manitas y los piececitos un bebé.
Desde entonces he recuperado casi todo el tacto de mi mano
Mi experiencia con la sanación reconectiva 2018
Esta es mi segunda sesión y fue muy diferente a la primera
, en cierta manera reflejaba el caos de mi vida.
Lo primero que ví o sentí fué estar en un túnel de nubes, en una camilla y como iba flotando por este túnel que luego se iba haciendo mas pequeño hasta ser como un tobogán de un parque acuático, pero con muchas curvas cerradas, un poco caótico pero divertido y extraño a la vez,
después me encontraba en una sala totalmente circular y perfecta con un eje central, era una sala impoluta y perfecta en si misma y yo me encontraba en el centro. Esta no paraba de dar vueltas en si misma sin parar , era un poco de mareo pero no me mareaba, a la vez era una sensación muy buena, luego me veía en el espacio.
Volvía a estar de nuevo en la sala redonda, no podía respirar, mis brazos y piernas eran de eran un bebé y seguía sin poder respirar y por fin pude sentir mi primer suspiro, o eso fué lo que sentí por que fué un suspiro muy intenso. Me veía las manitas y los piececitos un bebé.
Estaba en el espacio no como bebé y veía unas piezas unirse, una tras otra con
una perfecta coordinación. Volaba hacia ellas, después de eso estaba otra vez en la sala de operaciones totalmente
redonda y sin parar de dar vueltas, me
observaba y observaba a Mery haciéndome la sesión.
Me decía tengo que
volver y volvía a mi cuerpo, era como si hubiera salido de él y pudiera
ver todo des de afuera y seguí dando
vueltas .
Desde entonces, he
recuperado casi todo el tacto de mi mano, ya que en el año 2000, sufrí una hemiplejía
y no tenía tacto, me quedó como secuela, pero ahora lo siento cada vez más y también siento al universo.
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